Estos alojamientos son una gran alternativa cuando viajas por España. Me encanta dormir en alojamientos con tanta historia. Esta es mi lista de 5 paradores en Extremadura: Cáceres, Jarandilla de la Vera, Mérida, Guadalupe y Trujillo. En mi última visita a esta región, los probé casi todos, solo me quedaron los de Zafra y Plasencia.

Y si hay alguna zona de nuestro país donde se pueda disfrutar de paradores majestuosos y cargados de historia, sin duda alguna esa es Extremadura. Esta comunidad autónoma tiene varias ciudades y pueblos que cuentan con este tipo de establecimientos

Jardín del parador de Guadalupe

5 Paradores de Extremadura que tienes que probar

He tenido la suerte de probar estos 5 paradores de Extremadura. A continuación, quiero contarte cómo son sin ahorrarme detalles. A ver cuál de todos ellos te gusta más.

Parador de Cáceres

Este parador, un auténtico palacio renacentista, se encuentra en el centro de la ciudad de Cáceres. Me gustó enterarme que en su rehabilitación han empleado soluciones ecológicas sin perder la esencia del edificio. Ese es precisamente el gran atractivo para mí de estos alojamientos, que conservan su arquitectura pero adaptada a nuestros tiempos.

Su localización es perfecta, en el casco histórico —declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO—, entre murallas árabes, casas-fortaleza e iglesias. Por algo, se vinieron aquí los de la serie Juego de tronos a rodar unos capítulos y repitieron con House of the Dragon. Si te gustan estas ficciones de HBO Max, puedes hacer un tour por sus escenarios.

A pocos metros del parador, tienes la Catedral, la iglesia de San Juan y el Museo de Cáceres. Si vienes con tu coche, avisa antes al personal de recepción. El tráfico por las calles empedradas de esta ciudad está muy controlado. No hay parking en el propio hotel, pero puedes dejar tu vehículo en uno cercano que ellos te van a indicar.

A mí me encanta desayunar en los paradores; es una gran experiencia. También suelo hacer la cena en su cafetería o en el restaurante, depende de lo cansada que esté. Te dejo el enlace para reservar tu habitación.

Dirección: Calle Ancha, 6, 10003 Cáceres.

Parador de Jarandilla de la Vera

Su ubicación es increíble, en el Valle de Vera y Tiétar, entre bosques de castaños y robledales, muy cerca de un buen número de piscinas naturales y de gargantas naturales como la del Infierno. Nosotros llegamos al parador después de haber visitado el monasterio de Yuste, y cuando pensábamos que nada nos podría sorprender: este castillo-palacio nos dejó con la boca abierta.

En Jarandilla de la Vera tienes la oportunidad de dormir en el lugar en el cual también estuvo alojado durante algunos meses el Emperador Carlos V. El patio de armas —donde puedes cenar o tomarte algo— parece un decorado de película. Desde aquí tienes la mejor visión de los torreones y los jardines.

Como ya sabrás, Extremadura es uno de los lugares más calurosos de España. Su piscina es todo un regalo. Sobre todo, si tu viaje —como fue mi caso— coincide con los meses de verano. Es todo un planazo darte un chapuzón y leer un libro tranquila a la sombra de los olivos y los naranjos. Si te han entrado ganas de ir, aquí tienes el link.

Tienes un parking exterior gratuito y te permiten aparcar delante de la puerta para montar y desmontar el equipaje. Te aconsejo madrugar para el desayuno porque es un lugar con mucha demanda y en las horas punta tienes que esperar para conseguir una mesa.

Dirección: Avenida Garcia Prieto, 1, 10450 Jarandilla de la Vera, Cáceres.

Parador de Mérida

En el centro de la ciudad de Mérida, se encuentra este Parador —uno de los primeros en inaugurarse de esta cadena—, que es un antiguo Convento del siglo XVIII, aunque lo cierto es que ha sido muchas cosas. Fue hospital, manicomio y hasta una cárcel, para finalmente convertirse en un hotel increíble. 

Su ubicación es muy buena, estás a 15 minutos andando del famosísimo Teatro Romano de Mérida, en una tranquila plaza con limoneros y naranjos en la que se respira paz. El famoso templo romano de Diana está a 300 metros. En esa plaza me comí unos de los mejores helados que he probado nunca, en la tienda de Agustín Mira. Aquí puedes olvidarte del coche y disfrutar de los tesoros romanos de esta ciudad a pie. En Civitatis tienes un tour de Mérida al completo con entradas. A mí me encantó.

Yo hice coincidir mi visita a la ciudad con el famoso Festival de Teatro y fue todo un acierto. Nos lo pasamos bomba con «El Brujo» y su monólogo.

Ni siquiera es necesario salir del Parador para empezar a disfrutar de la historia de la ciudad, y es que en su interior se aloja el Jardín de las Antigüedades. En él se encuentran elementos mudéjares, romanos y visigóticos que enamorarán a los amantes de la historia. También tienes gimnasio, sauna y piscina al aire libre con tumbonas. ¿A que tiene buena pinta? Este es el enlace de Booking.com

Dirección: Calle Almendralejo, 58, 06800 Mérida

Empezando el día con café y fruta

Parador de Guadalupe

Ahora es el turno de mi preferido, el de Guadalupe. El Parador de Guadalupe está formado por dos edificios construidos a la vez que el famoso Real Monasterio de Guadalupe —Patrimonio de la Humanidad—, que vas a poder contemplar desde su maravillosa piscina exterior. Creo que ya no necesitas más argumentos para hacer tu reserva.

Te recomiendo que reserves en tu agenda un buen rato para relajarte en su jardín con el murmullo del agua y las estupendas vistas de esta histórica villa extremeña. Además de visitar el impresionante monasterio, y de pasear por este bonito pueblo, también puedes acercarte hasta el Geoparque Villluercas-Íbores-Jara.

Las comidas en este parador está muy rica, pero en su restaurante al aire libre te sabrá todavía más buena. Tienen parking, pero es privado y de pago. Si no te quieres complicar, es una buena opción. Aparcar en el centro de Guadalupe es complicado.

Dirección: Marqués de la romana, 12, 10140 Guadalupe.

Parador de Trujillo

Qué buenos recuerdos tengo de Trujillo. Fuimos elegidos como embajadores de este pueblo de Cáceres en un concurso de un portal de turismo. Lo pasamos de fábula y uno de los grandes atractivos de este viaje fue disfrutar de su parador.

El Parador de Trujillo está en el antiguo Convento del siglo XVI de Santa Clara. Estás a un paso del centro histórico, pero con toda la tranquilidad del mundo para descansar a pierna suelta.  

Si quieres planificar tu agenda para este viaje, te recomiendo leer nuestro artículo de Qué ver en Trujillo. También es una buena idea contratar alguna actividad como el freetour.

Y sí aquí también tienes piscina de temporada para refrescarte. Te aconsejo que no comas nada los días anteriores a tu viaje, porque en su restaurante te esperan unos platos deliciosos.

Dirección: Calle Santa Beatriz de Silva, 1, 10200 Trujillo.

Chapuzón en la piscina después de un día de turismo por Guadalupe

Preguntas habituales sobre los Paradores de Extremadura

Vaya ganas te habrán entrado de visitar Extremadura y de alojarte en sus paradores. Por si te ha quedado alguna duda, te he preparado esta última sección.

¿Qué ofrece un parador que no tenga un hotel?

La principal diferencia es el edificio. Son lugares históricos que se han rehabilitado respetando la arquitectura original. También hay otro detalle para mí, el personal es muy atento, tanto en recepción como en limpieza, restaurante y cafetería.

¿Por qué elegí paradores en Extremadura en vez de hoteles?

Me he alojado en más ocasiones en la cadena de Paradores (Arcos de la Frontera, Fuente Dé, Cuenca…) y quería repetir la experiencia. Además, me parece que estos edificios tan señoriales pegaban mucho con las ciudades y pueblos que iba a visitar en mi ruta por Extremadura.

¿Cuál es el mejor parador para una escapada por Extremadura?

Yo te recomiendo el de Guadalupe. Es espectacular. Una cena en su jardín es una de las mejores experiencias que vas a disfrutar en un hotel. Además, este pueblo de Cáceres es uno de mis preferidos de España. También me gustó un montón el de Trujillo, te dejo el link por si te animas a reservarlo.

¿Merece la pena reservar régimen de media pensión en un parador en Extremadura?

Sí. Sin lugar a dudas. El desayuno en un parador es una pasada. Tienes un bufé muy variado y además platos calientes que te preparan al momento. Las cenas son una maravilla. Tienes muchas opciones para elegir, las cantidades son muy generosas y está todo sabroso.

¿Es mejor elegir un parador en Extremadura con piscina?

La respuesta es un sí rotundo. Aquí hace calor hasta en febrero… Las piscinas naturales de Extremadura son una gran opción para combatir las altas temperaturas, pero tener una piscina en tu parador es todo un extra.

Quiero que conozcas más lugares de Extremadura

¿Ya sabes cuál de estos paradores de Extremadura es tu favorito?

Yo ya te he dicho que el mío es el de Guadalupe, pero no me importaría repetir en los otros cuatro y, por supuesto, conocer los dos que me quedan por descubrir: el de Zafra y el de Plasencia. Cuéntame en los comentarios tu experiencia para ponerme los dientes largos.

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